En la alta marisquería tradicional, el conocimiento gastronómico se mide por la capacidad de intervenir el producto extremo justo lo necesario para ensalzar su genialidad natural. Con esa filosofía nace El Capricho de The Bass, una de las especialidades más codiciadas de nuestra casa y un auténtico homenaje gastronómico al mar Cantábrico.
Comer bogavante azul fresco, una experiencia para el buen paladar
El bogavante azul es, por derecho propio, una de las piezas más nobles y valoradas de nuestro litoral. Nuestro criterio de selección en lonja es implacable. Solo escogemos ejemplares que cumplan con los más altos estándares de vitalidad y calibre.
Una vez en el restaurante, el marisco descansa en las condiciones óptimas de nuestro vivero propio. La magia culinaria ocurre justo antes de llegar a tu mesa. El despiece se ejecuta al momento, una manipulación experta y milimétrica que evita la pérdida de jugos y garantiza que la textura de la carne se mantenga firme, tersa y rebosante de matices salinos limpios.

La arquitectura del plato
La presentación de este plato respeta la anatomía de la pieza sobre un lecho fresco y cromático: una cuidada ensalada templada con brotes seleccionados que aporta una sutil tibieza y un contraste crujiente idóneo para acompañar la delicadeza del marisco.
- El secreto del Chef: El verdadero alma de la receta es su vinagreta de autor. Elaborada emulsionando el coral del propio bogavante, este aderezo concentra los jugos más puros y profundos de la cabeza, envolviendo cada bocado en una intensidad espectacular.

¿Cómo comer el mejor bogavante en nuestra mesa?
Al tratarse de una ensalada de matices sofisticados, intensos, pero sumamente elegantes, El Capricho es el preludio perfecto para una comida de categoría suprema. Marida a la perfección con vinos blancos de marcada acidez y mineralidad, capaces de limpiar el paladar entre bocado y bocado sin restar protagonismo al colágeno y la dulzura natural del bogavante azul. Es el paso previo ideal antes de sumergirse en la contundencia de nuestros icónicos arroces melosos o secos a la brasa.
Ven a comprender por qué la obsesión por el producto vivo y la dedicación de hacerlo bien son los ingredientes que verdaderamente definen nuestra identidad gastronómica en Bilbao.